Mucha gente me ha comentado que escribo triste, que mis historias llevan irreversiblemente hacia un único fin: dolor, tristeza, melancolía y/e/o/u muerte. Quizá sea cierto, quizá halla reflejado exclusivamente las sombras de mi mente en las letras que sangro, pero me he prometido que, harto de tanta oscuridad en torno a apuntes y libros eternos, intentaré sacar las [escasas] luces que encuentre rondando mi masa encefálica, y exterminaré las dioptrías del pesimismo, en la medida de lo posible. Por lo menos, en verano (sí, hago trampa, porque viajaré mucho [por fín] y escribiré poco).
Aún así, no prometo nada, es triste, pero el dolor inspira más.
Gracias por seguir siguiéndome,
prometo que a la vuelta os leeré a todos! :)
prometo que a la vuelta os leeré a todos! :)